Seguro de Responsabilidad Civil Profesional para Agentes Financieros

El artículo 1902 del Código Civil español establece que «el que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo en culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado».

Por lo tanto, es este precepto el que obliga a compensar los daños a los demás en cualquier área de la actividad humana.

El seguro de responsabilidad civil de agentes financieros se crea con el objetivo de hacer frente a una posible reclamación de un tercero dañado, enfrentando la compensación necesaria para la reparación del daño causado.

El seguro de responsabilidad profesional es una mera variante de este tipo de productos de seguro, específicamente dirigido a proporcionar cobertura por posibles daños causados en el desempeño de actividades profesionales.

Particularidades de los Seguros de Responsabilidad Civil Profesional para Agentes Financieros

El Real Decreto 1245/1995, de 14 de julio, sobre creación de bancos, actividad transfronteriza y otras cuestiones relacionadas con el régimen legal de las entidades de crédito, dedica su artículo 22 a los Agentes de las entidades de crédito.

Los agentes financieros se consideran personas físicas o jurídicas a las que una entidad de crédito ha otorgado poderes para actuar regularmente frente a la clientela, a nombre y en nombre de la entidad principal, en la negociación o formalización de operaciones típicas de la actividad de una entidad de crédito. Excluye mandatarios con poderes para una sola operación específica, o personas que están vinculadas a la entidad u otras entidades del mismo grupo, por una relación laboral.

La Ley 2/2009 que regula la actividad de los intermediarios financieros establece la obligación de contar con un seguro de responsabilidad civil profesional. El Real Decreto 106/2011 establece que el importe mínimo del mismo debe ser de 300.000 euros.

¿Es obligatorio para los Agentes Financieros contratar un seguro de responsabilidad civil profesional?

Para que quede claro, nos referimos a aquellas personas físicas (autónomas) o jurídicas que se dedican a comercializar productos financieros en nombre de una entidad de crédito sin formar parte de ella.

Los agentes financieros actúan como oficinas bancarias, aunque sin efectivo, ofreciendo productos y asesoramiento. Se distinguen por una relación más cercana con el cliente.

No son corredores ni comerciales. Son los agentes financieros, profesionales contratados por los bancos para que, actuando como sucursal bancaria, asesoren y vendan productos y servicios de la misma entidad con la garantía de que no se ajustan a los horarios establecidos por ellos.

Para ellos sí es obligatorio contar con un seguro de responsabilidad civil profesional con unos mínimos establecidos por Ley; cantidades que pueden variar (aumentar) según los contratos de exclusividad que se firman habitualmente con las entidades financieras a las que representan.

Los agentes financieros están obligados a disponer de un seguro de responsabilidad civil profesional, conforme a lo dispuesto en la Ley 2/2009 de 31 de marzo de 2009 y a su desarrollo posterior en el real decreto 106/2011 de 28 de enero de 2011.